Tu mensaje ha llegado al corazón de Ávalon

Gracias por abrir esta primera puerta.

He recibido tu solicitud y tu mensaje ya descansa en mis manos.
Me pondré en contacto contigo personalmente, con calma y cariño, para responderte y acompañarte en este primer paso.

Mientras tanto, deseo que esta pequeña llave siga iluminando aquello que comienza a despertarse en ti.

Con cariño,
Amparo Servián
Sacerdotisa de Ávalon y Guardiana de la Memoria del Velo